Reclamaciones financieras tras un divorcio en el extranjero

La cortes inglesas tienen la potestad de conceder adjudicaciones financieras por divorcio aunque este haya sido pronunciado en el extranjero y se haya hecho una adjudicación financiera. El objetivo de esta legislación, conocida como Parte III de la Ley del Matrimonio y Procedimiento de 1984 "Parte III" (Part III of the Matrimonial and Family Proceedings Act 1984 (“Part III”)) es aliviar las consecuencias de que no haya habido, o que haya sido inadecuada, la adjudicación financiera realizad por una corte en el extranjero, en circunstancia en que las partes hayan tenido una considerable conexión con Inglaterra.

Aún hay unas tremendas injusticias en algunos países, donde la legislación británica ayuda a desagraviar algunos de estos casos. es una oportunidad para equidad y justicia para familia internacionales. Sin embargo no es como para que Inglaterra se convierta en una corte de apelaciones contra otros países con similares enfoques a los británicos. No es tampoco una oportunidad para darle dos 'mordiscos a la misma manzana'

Para poder demandar en Inglaterra, las partes deben tener suficiente conexión con Inglaterra, a saber:
• Ya sea, el haber sido residente en Inglaterra y Gales cuando en el tiempo del divorcio o cuando se realizó la demanda.
• o el haber sido residente habitual en Inglaterra y Gales por 12 meses en el momento del divorcio o de la demanda de divorcio; o que
• una de las partes tiene interés en una casa para residencia en Inglaterra y Gales que se hubiera convertido en el hogar matrimonial (en reclamaciones que se limitan al valor del inmueble);
• Otro angosto criterio bajo reciente legislación de La Comunidad Europea.

Dawson Cornwell puede informarle si usted reúne los requisitos de conexión [con Inglaterra y Gales] y sus méritos particulares para entablar una demanda.

En la consideración para una apropiada adjudicación, la consideración primaria se da al bienestar de los menores. No es apropiado para una corte británica el conceder un monto mayor al que hubiera sido concedido si el proceso hubiera tenido lugar enteramente en la Gran Bretaña y dónde sea posible el resultado financiero deberá proveer para las razonables necesidades de cada esposo. En donde la conexión con Gran Bretaña es fuerte, puede ser apropiado que cada adjudicación sea tal como si el divorcio se hubiera concedido en la Gran Bretaña. Dónde la conexión sea más tenue y ya ha sido adjudicada adecuada provisión, no es apropiado recurrir a la Parte III como simple complemento.

La cortes británicas tienen amplia discreción para adjudicar aquí concesiones financieras. La legislación específica las circunstancias donde esta discreción es aplicable. El solicitante deberá haber recursos locales y haber hecho el mejor esfuerzo para lograr una razonable adjudicación donde tuvo lugar el divorcio.

Procesos de Parte III solo pueden tener lugar dónde el solicitante no contraído nupcias de nuevo. Tras establecer jurisdicción bajo la Parte III, el siguiente paso para iniciar el proceso, es una solicitud "sin notificación" solicitando autorización para demandar. Una vez concedida esta, el proceso se inicia. La razón de este mecanismo de filtraje es evitar que damnadas inmeritorias tengan lugar. El umbral no es excesivamente alto, pero si es un poco más alto que un caso "argumentalmente bueno".

Los procedimientos de Parte III pueden aprovecharse cuando la ley del país donde tuvo lugar el divorcio no permite que se dicten ordenes al respecto de propiedades en el extranjero. Puede utilizarse también para obtener una orden de repartición de una pensión, respecto de una pensión británica en circunstancias donde otros asuntos son tratados por el divorcio extranjero y que una orden de repartición de una pensión no tendrá validez para la organización de pensiones británica.

Asesoría especializada debería buscarse ante s de considerar la opciones que pueda proveer para usted la Parte III.